San Vicente Ferrer, más que un santo

San Vicente Ferrer ocupa un lugar privilegiado en la historia del Reino de Valencia. Privilegiado porque a parte de ser archiconocido por todos sus milagros, también lo es por su defensa por todo el mundo de los intereses de nuestro milenario Reino de Valencia, siendo nuestro embajador más conocido y cualificado de aquel tiempo. Su momento culminante y decisivo fue cuando en 1412 formó parte del Compromiso de Caspe como máximo representante de nuestro Reino de Valencia en compañía de su hermano Bonifacio Ferrer, como también de Giner Rabasa y Pere Bertran, allí se encontraban los otros miembros de la Corona de Aragón que eligieron nuevo Rey después de la muerte sin descendencia de Martín el Humano. Los diversos representantes y siempre en orden de importancia dentro de la Corona de Aragón eran; el Reino de Aragón, Reino de Valencia y Condados de Barcelona, cada uno de los presentes esta representado por su bandera identitaria, siendo la del Reino de Aragón cuatro barras rojas sobre campo dorado, la del Reino de Valencia igual que la de Aragón pero encabezada por una corona desplegada sobre fondo azul y separado por una franja roja –nuestra Real Señera- y por último la de los Condados de Barcelona representados por su bandera de Santa Eulalia o de San Jorge, una cruz roja sobre fondo blanco. Cataluña no existía por aquella época como es conocida hoy en día y menos la bandera por la que la conocemos ahora, que tiene la misma antigüedad que nuestra reciente democracia.

En aquel momento se decidió a través del ya nombrado Compromiso de Caspe quien debía subir al trono del Reino de España, y donde la Corona de Aragón decidía quien sería el nuevo rey para todos los españoles. Había dos candidatos, uno era Jaime - Conde de Urgel, siendo el primer candidato en toda la historia de los Condados de Barcelona, y el otro era Fernando de Antequera, descendiente de la Corona de Castilla. San Vicente Ferrer fue el que decidió que el nuevo Rey fuera Fernando de Antequera. El democráticamente derrotado, el aspirante catalán Jaime - Conde de Urgel, nunca acató esa derrota y se sublevó al nuevo Rey, por lo que fue encerrado de por vida y obligado a viajar por varias prisiones. Al final, murió en Játiva. Y es que San Vicente Ferrer como buen visionario y valenciano que fue, no quiso dejar en manos del candidato “catala” el futuro de España, ya que, este no traería nada bueno al Reino de Valencia, más bien todo lo contrario. Que es lo que ocurre en la actualidad decidiendo socialistas, populares y catalanistas lo nuestro, lo valenciano. Ahora que estamos celebrando en muchos rincones de nuestro Reino de Valencia la festividad en recuerdo a nuestro tan preciado embajador y santo, San Vicente Ferrer. Pasa lo que San Vicente Ferrer veía venir, que aquellos que nunca tendrían que llegar al poder lo están ejerciendo.

El año pasado la gente que formamos el Grup de Accio Valencianista -GAV-, montamos “la paraeta” en la feria de Vall de Uxo con toda la ilusión de llevar nuestra cultura valenciana –nunca catalana-, entre otras cosas, a través de libros escritos en Idioma Valenciano; con las normas del Puig, y no en catalán como nos tienen acostumbrados a diario. Desgraciadamente en este mundo hay de todo y es que el año pasado fuimos atacados por una veintena de extremistas catalanistas, destrozándonos “la paraeta”. Como premio, este año la comisión de fiestas de San Vicente Ferrer no nos ha dejado montar por aquellos incidentes, nosotros fuimos los atacados. Hemos pagado justos por pecadores. En un intento frustrado de poder montar nos dijeron que no podíamos poner ningún tipo de simbología política, les preguntamos a que se referían con eso, -recordamos que nosotros somos una asociación cultural sin ánimo de lucro - nos respondieron que el GAV es un grupo político. Estas afirmaciones son falsas y fácilmente demostrables a través de nuestros Estatutos, que están a disposición de cualquier socio. En cuanto a la simbología nos prohibieron taxativamente poner Reales Señeras en nuestro Stand, y es que según palabras del presidente de la misma comisión el declarado socialista Bernardo Esbri poner una Real Señera rodeando nuestro expositor “es político”, pero poner una “cuatribarrada no es político, es sencillamente forrarlo”. En el GAV, como dignos y orgullosos de ser valencianos como somos, no negamos a montar en estas condiciones. Poner una Real Señera no es político, es identitario, patriótico y festivo pero nunca político a no ser que estés en contra y no te interese.

San Vicente Ferrer siempre estuvo bajo los pliegos de nuestra Real Señera, cosa que Bernardo Esbri no está dispuesto a aceptar. Como a Valleros y Valencianos que somos en el GAV, pedimos la dimisión de este personaje llamado Bernardo Esbri, ya que quien no cree en lo que representa no puede estar a su cargo.

“La verdad levanta tormentas contra si que esparcen su semilla a los cuatro vientos”

Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo escritor hindú.

Grup de Accio Valencianista


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