Hoy en el día 27 de Abril de 2010, tenemos la vergüenza y la tristeza de acoger en nuestra Universidad de Valencia (UV) a Carlos Sastre, un exmilitante del ya disuelto grupo terrorista “Terra Lliure”. Este hombre está hablando a solo unos metros de aquí en el “Salón de Grados” de esta Facultad de Geografía e Historia. Dando una conferencia, ni más ni menos, que trata sobre “La lucha clandestina por la independencia”.
Como estudiante de esa supuesta casa de cultura y aprendizaje y como miembro de esta sociedad valenciana, estoy en mi deber de denunciar, informar y criticar duramente el hecho de que se le de a este hombre voz en la misma UV. Con unas conferencias aprobadas por la misma universidad, y con dinero de esta casa, de la que al fin y al cabo todos nosotros formamos parte, bien como estudiantes, bien como miembros de esta sociedad.
Carlos Sastre fue un de los fundadores del grupo terrorista “Terra Lliure”, además estuvo formando parte de la dirección ejecutiva de este hasta Enero de 1985, cuando fue encancelado por el asesinato de José María Bultó al cual mató poniéndole una bomba en el cuerpo. Por lo que estuvo condenado. Más tarde fue detenido por el presunto asesinato del alcalde de Barcelona y de su mujer ese mismo año, siendo detenido en Puigcerdà junto con Montserrat Tarragó y Jaume Fernàndez. Condenado entonces por la Audiencia Nacional a 48 años de prisión, estuvo encarcelado durante once años, tiempo durante el cual, además de conocer las prisiones de Carabanchel, Soria i Lleida, ha participado activamente en el Colectivo de Presos de “Terra Lliure”, siendo liberado en 1996. Carlos Sastre ha sido el preso político de “Terra Lliure” que más años ha pasado en prisión.
Hoy es un día triste, como persona, estudiante y valenciano que soy. Tengo la vergüenza de ver como la Universidad de mi ciudad se ha convertido en una caterva de descerebrados que dan voz a terroristas. ¿Por qué? ¿Qué puede enseñar a los estudiantes de esta casa un exterrorista inculpado de asesinatos en el pasado? Hemos pasado a dejar que enseñen en las universidades sobre su historia pasada y que inoculen en los jóvenes presuntas ideas de intolerancia, reducción de la libertad, o ideas contrarias a los derechos humanos como es el derecho a la vida. Cuando una persona como Carlos Sastre no lo hizo en su pasado.
La Universidad de Valencia nunca había caído más bajo que ahora. Supuesta casa de libertad de expresión, discusión, tolerancia, respeto y rigor científico, se ha convertido hoy en una plataforma donde los asesinos pueden expresarse y dar ponencias. Además cabe recordar a raíz del suceso de hoy, que esta es la segunda vez que los terroristas de “Terra Lliure” viene aquí, o es que esta Universidad no recuerda qué pasó el 20 de Mayo de 1984 cuando se hizo explotar con una bomba en el despacho del profesor Pedro J. Lapeña, que fue entonces presidente de la Asociación de Escritores en Lengua Castellana.
Parece que la Universidad de Valencia ha dejado de representar hoy, en el acogimiento público de este hombre, un lugar de estudio, de respeto y de transmisión de ideas, para convertirse gracias a acciones como esta en un lugar de difusión de mentiras históricas con fines políticos, y de inoculación de valores por parte de asesinos y exterroristas a los jóvenes estudiantes que la integramos.